
El exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, aseguró que la red de huachicol fiscal creció durante el sexenio de AMLO. - Foto: Redes sociales de Francisco García Cabeza de Vaca
En entrevista con Político MX, Francisco García Cabeza de Vaca sostiene que la red de huachicol fiscal creció bajo el amparo de Palacio Nacional, tras advertir que entregó pruebas al propio exmandatario sin que se frenara el flujo de combustibles ilícitos.

Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, sostuvo que la red del huachicol fiscal creció durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador hasta involucrar aduanas, funcionarios federales, políticos y organizaciones criminales.
Retomando una expresión vertida en su momento en las conferencias matutinas sobre la supervisión presidencial en grandes operaciones, el exmandatario cuestionó cómo un esquema de esa magnitud pudo transicionar de pipas a ferrotanques y buquetanques sin aval oficial.
“Por ahí hay un dicho de alguien que dijo en una mañanera que todos los negocios jugosos de corrupción que se llevan en este país tienen el visto bueno del presidente de la República y ¿sabes qué? Esta no es la excepción, porque yo lo denuncié, se lo dije al presidente, le entregué información y ¿sabes qué hizo? Que lo iba a revisar, pues obviamente era yo muy incómodo para ellos, porque no era cualquier estado, era Tamaulipas, donde era el epicentro del huachicol fiscal”, afirmó el exgobernador en entrevista con Político MX.
Cabeza de Vaca aseguró que su administración comenzó a detectar el esquema en 2019, cuando identificó un movimiento inusual de pipas en los cruces fronterizos de Tamaulipas y posteriormente unidades que ingresaban cargadas por áreas destinadas a vehículos vacíos. Según su versión, un operativo permitió asegurar cerca de 500 mil litros de hidrocarburos distribuidos en alrededor de 30 pipas dobles que no pudieron comprobar el ingreso legal del producto al país.
“Después con el trabajo de inteligencia que tuvimos, nos dimos cuenta que resulta que parte de ese dinero también lo estaban compartiendo con los grupos criminales, entonces dijimos, oye, ahora resulta que por un lado nosotros combatiendo a los grupos criminales, el gobierno federal o algunos políticos de Morena haciendo estas operaciones, desviando recursos, o en este caso no pagando el IEPS, pero aparte fortaleciendo las estructuras criminales”, declaró.
En la estructura que describió, Cabeza de Vaca colocó a Sergio Carmona Angulo, identificado como “el Rey del Huachicol”, y a su hermano Julio Carmona, de quien dijo que llegó a la Aduana de Reynosa en 2019.

El exmandatario sostuvo que Sergio Carmona había trabajado anteriormente como empresario y constructor, incluso para distintos gobiernos, pero afirmó que después habría cambiado de actividad y establecido relaciones políticas que, según su acusación, permitieron utilizar las aduanas para el contrabando de combustibles.
“Cuando nosotros detectamos que este señor había cambiado de giro, que se había amafiado con Américo Villarreal, que habían encontrado el camino de utilizar a las aduanas para financiar campañas… ahí es donde nace esa operación criminal de meter a amistad de las aduanas para poder operar el contrabando, en este caso el huachicol fiscal, mismo que denunciamos”, sostuvo Cabeza de Vaca, quien afirmó que existen más de 19 denuncias relacionadas con personas que, según su versión, habrían recibido financiamiento, vehículos o apoyos políticos derivados de esa estructura.
El exgobernador señaló directamente a Américo Villarreal, Mario Delgado y Ricardo Peralta como parte de quienes, de acuerdo con sus acusaciones, habrían participado en el desarrollo inicial del esquema junto con Sergio Carmona.
Posteriormente, dijo, la operación habría alcanzado a administradores de aduanas y funcionarios federales conforme aumentó el volumen del combustible movilizado y el negocio pasó de las pipas a los ferrotanques y después a los buquetanques.
“Fue tal impunidad que después pasaron a ferrotanques y llegaron al extremo de empezar con los buquetanques. Todo se tiene documentado, es lo que ellos no saben y muy especialmente en Estados Unidos. Son más de siete secretarías involucradas. Eso es a lo que llegó este gobierno”, aseguró.
Además que una operación portuaria de esas dimensiones requería la intervención de distintas autoridades antes de que un cargamento pudiera ingresar y descargarse. Dentro de esa cadena, el exmandatario también señaló la participación de organizaciones criminales asentadas en las zonas por donde circulaba el combustible y mencionó al Cártel del Golfo, al Cártel del Noreste y grupos que operaban en la llamada frontera chica.

Cabeza de Vaca afirmó que durante su gobierno esas organizaciones tenían órdenes de aprehensión estatales y acusó que las autoridades federales no actuaron contra ellas pese a que, según dijo, entregó información directamente al entonces Presidente.
“Fue una fusión de estructuras del más alto nivel de gobiernos de Palacio Nacional, las secretarías ya mencionadas, Morena y los políticos de Morena que orquestaron eso a través de los administradores generales de las aduanas y los administradores de las aduanas de cada de estos puertos de entrada.”
El exgobernador también rechazó que los hermanos Farías Laguna pudieran ser considerados por sí solos los artífices de toda la operación y sostuvo que una red de esa escala sólo podía funcionar con la participación de distintas autoridades.