La disputa entre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y el fallecido Héctor Melesio Cuén Ojeda, por el control político y los recursos de la Universidad Autónoma de Sinaloa habría rebasado el ámbito político y quedado ligada a la división interna del Cártel de Sinaloa.
El periodista Juan Alberto Cedillo sostuvo en entrevista con Político MX que Rocha estaba identificado con la facción de “Los Chapitos”, mientras Cuén mantenía cercanía con el grupo de Ismael “El Mayo” Zambada, quien habría buscado mediar en el conflicto antes de ser llevado a Estados Unidos.
“Lo que cuentan en Sinaloa y lo que pudimos recopilar es que esta pugna entre Rocha Moya y el diputado Cuén tenía rato, por los fondos de la UAS”, afirmó Cedillo.
De acuerdo con su reconstrucción, la confrontación entre ambos políticos avanzó al mismo tiempo que se profundizaban las diferencias entre “Los Chapitos” y la estructura encabezada por Zambada.
Cedillo explicó que antes del episodio que terminó con “El Mayo” en Estados Unidos ya se buscaba reunir a Rocha Moya y Cuén Ojeda para tratar de resolver sus diferencias.
Según su relato, en el encuentro previsto estarían Zambada, Joaquín Guzmán López, Cuén y Rocha, pero la reunión terminó con “El Mayo” llevado a territorio estadounidense.
El periodista señaló que, para entonces, la ruptura entre las dos facciones del cártel ya estaba avanzada.
El dinero de la Universidad
El origen inmediato del choque, según Cedillo, estaba en el control de la Universidad Autónoma de Sinaloa y de los recursos que maneja. Sostuvo que Rocha Moya pretendía asumir el control de esos fondos y que esa pretensión mantenía abierta una confrontación política y personal con Cuén Ojeda, exrector de la institución.
“Rocha Moya quería controlar la universidad porque la universidad maneja un presupuesto muy alto. Entonces Rocha se quería quedar con los fondos de la universidad y ese siempre fue el conflicto político y el conflicto personal con el exrector”, señaló el periodista.

Foto: MAGLEY FILMS
Cedillo precisó que no tenía en ese momento una cifra exacta del presupuesto de la UAS, pero destacó que las universidades estatales concentran recursos federales, estatales y propios.
Fue más allá y aseguró que las fuentes consultadas durante sus investigaciones atribuían a Cuén una relación de años con Zambada y una función relacionada con operaciones de lavado de dinero. También sostuvo que parte de las actividades de la universidad habrían sido utilizadas para convertir dinero en propiedades mediante terceros, aunque reconoció que no contaba con todos los detalles sobre los mecanismos empleados.
“Chapitos” y “Mayiza” detrás de la ruptura
Juan Alberto Cedillo ubicó la rivalidad entre Rocha Moya y Cuén Ojeda dentro de una confrontación mayor. Según su versión, “Los Chapitos” habían comenzado a ampliar su control sobre negocios, cobrar cuotas y extorsiones en Sinaloa, mientras la facción de “El Mayo” rechazaba esas prácticas. El periodista aseguró que desde antes existían advertencias de que la división entre ambos grupos podía terminar en una guerra interna.

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De acuerdo con esa reconstrucción, Rocha Moya estaba ligado políticamente a “Los Chapitos” y Cuén Ojeda a la facción de Zambada, por lo que la confrontación entre ambos habría reproducido en el terreno político la disputa que se desarrollaba dentro del Cártel de Sinaloa.
Cedillo sostuvo que la mediación atribuida a “El Mayo” buscaba resolver ese conflicto, pero el encuentro previsto terminó con Zambada en Estados Unidos y con Cuén asesinado ese mismo día.
El aseguramiento de hidrocarburos
En otro tramo de la entrevista, Cedillo se refirió al aseguramiento de 59 millones de litros de hidrocarburos en Guanajuato y consideró que el caso mostraba, desde su perspectiva, la presión gubernamental por presentar resultados en seguridad.
Señaló que pudo existir una cadena de errores alrededor del operativo y mencionó que incluso la orden de cateo aparentemente estaba relacionada con otra empresa.
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Cedillo cerró la conversación al hablar de su otra línea de investigación, enfocada en las operaciones de agentes nazis en México durante la Segunda Guerra Mundial.
Explicó que trabaja en una nueva versión de su libro “Los nazis en México”, a partir de documentos desclasificados y nuevas investigaciones sobre espionaje alemán, petróleo, tráfico de materias primas y propaganda desarrollada en territorio mexicano durante aquella época.