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México, Canadá y Brasil son los principales exportadores de aluminio y acero a EUA.
La guerra arancelaria de Donald Trump no tiene pausa. Este miércoles el gobierno estadounidense hizo efectiva la orden de imponer 25% de aranceles a todas las importaciones de aluminio y acero que realiza el país.
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Esto ha sido un golpe a la economía global, más allá de generar incertidumbre en los mercados, representa el aumento de precio a diversos productos que dependen de estos metales, como la industria automotriz, los electrodomésticos y la producción de equipos electrónicos.
La medida de Trump, anunciada como parte de su estrategia para “proteger la industria y economía estadounidense”, ha provocado la respuesta inmediata de otros países.
Canadá ha impuesto aranceles de más de 20,000 millones de dólares a bienes estadounidenses, mientras que la Unión Europea aplicará medidas de represalia por valor de 26,000 millones de euros, afectando productos como motocicletas, bourbon y productos agropecuarios.
Con las nuevas tarifas, se espera un encarecimiento del acero y aluminio, que repercutirá en productos clave para los consumidores.
En la industria automotriz, por ejemplo, las compañías enfrentarán mayores costos de producción.
Pero si hablamos de cosas específicas, el Instituto Americano del Hierro y el Acero (AISI por sus siglas en inglés), advirtió que los principales productos que se verán afectados por los nuevos aranceles son:
La producción de vehículos y construcción de infraestructura, requiere grandes cantidades de acero y aluminio, por lo que los costos de fabricación aumentarán, y en consecuencia los precios para los consumidores serían más altos.
Asimismo, los artículos como refrigeradores, lavadoras y otros aparatos domésticos y electrónicos que contienen componentes de acero y aluminio podrían aumentar sus precios.
El AISI señala que Canadá, México y Brasil son los principales exportadores de acero y aluminio a EUA; además de Corea del Sur y Vietnam, por lo que podrían sufrir las principales consecuencias.
Expertos en economía alrededor del mundo advierten que esta guerra arancelaria podría derivar en una inflación generalizada en varios sectores en el mercado global.