
Foto: Especial
La llegada de tres nuevos consejeros electorales ha desatado la polémica por los cambios que produce al interior del INE y la cercanía de los perfiles con la 4T.

La integración del Instituto Nacional Electoral (INE) entró en una nueva etapa con la llegada de los nuevos consejeros, quienes han sido cuestionado por ser perfiles impulsados o que se han declarado afines a la autodenominada Cuarta Transformación.
Los nuevos perfiles llegan a la “herradura de la democracia“ encendiendo el debate sobre la autonomía del árbitro electoral, ya que sumándose a los consejeros que ya son parte del INE, son un total de 8 miembros que simpatizan con la 4T, lo cual deja claro el control que el oficialismo tendría sobre el INE.
Estos tres nuevos consejeros electorales estarán en funciones durante un periodo de nueve años, por lo que comienzan sus actividades dentro del Instituto previo a la elección del 2027.
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Entre los nuevos integrantes destaca Arturo Manuel Chávez López, considerado el perfil con mayor cercanía a la autodenominada Cuarta Transformación.
Fue asesor en la alcaldía Tlalpan durante la gestión de Claudia Sheinbaum y se desempeñó como director de Talleres Gráficos de México. Su alto puntaje, de 99 aciertos, en el proceso de selección lo colocó entre los perfiles mejor evaluados.
Entre los tres perfiles, el caso de Arturo Chávez es el que ha desatado la polémica, quien incluso se ha encargado de promover el voto a Morena en las comicios electorales del 2024.
También se integran Blanca Yassahara Cruz García, con trayectoria en el Instituto Electoral de Puebla y con experiencia en el fortalecimiento de organismos locales (OPLES) y cercana a la 4T.
Así como Frida Denisse Gómez Puga, especialista en fiscalización y control interno, con experiencia en el órgano electoral de Tamaulipas, además de que señalan su cercanía con el oficialismo, específicamente con el PT y su dirigente Alberto Anaya, quien negociaría con Morena, según fuentes de Político MX, su llegada al INE.

La presidencia del INE se mantiene en manos de Guadalupe Taddei Zavala, quien ha impulsado una política de austeridad y una relación más cercana con el Ejecutivo federal, lo que ha generado las críticas de distintos sectores que advierten un posible debilitamiento de la autonomía del instituto.
Legisladores del PRI y PAN han acusado que la designación de los nuevos integrantes del INE estuvo influenciada desde la presidencia del organismo y han advertido que se ha comprometido la imparcialidad del árbitro electoral.

Uno de los puntos de mayor crítica hacia la consejera presidenta es lo que ha denominado el medio Latinus como el “Club Taddei”, en referencia a personajes cercanos a la funcionaria que ocupan cargos en distintos niveles de gobierno.
A esto se suman los cargos de familiares que se encuentran dentro de la función pública, como: Jorge Luis Taddei, superdelegado en Sonora; su sobrino Pablo Daniel Taddei, director de LitioMx; y su hijo Luis Rogelio Piñeda Taddei, incorporado al gobierno estatal.
Norma Irene De la Cruz Magaña, fue nombrada como Consejera Electoral en 2020 y ha sido identificada como una de las consejeras impulsadas por Morena.
De la Cruz Magaña ha sido uno de los perfiles cercanos a la consejera presidenta y ha defendido públicamente que reformas electorales propuestas por el Ejecutivo.
En 2023, el diario Reforma, dio a conocer que exasesores la denunciaron por presuntamente exigirles “moches” o una parte de su sueldo, alrededor de 340 mil pesos en dos años, para depositarlos en una cuenta a nombre de su madre.

Dentro de este bloque también se ubica el consejero Jorge Montaño Ventura, exfiscal electoral en Tabasco y perfil cercano al exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández.
Su llegada al INE en 2023 se dio mediante insaculación (tómbola), tras la falta de acuerdos en la Cámara de Diputados, proceso que fue cuestionado por organizaciones civiles por favorecer perfiles afines al gobierno.
Su llegada al Consejo General del INE no ha estado exenta de controversia, debido a antecedentes que se remontan a su paso por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT).

A este grupo se suma la consejera electoral, Rita Bell López Vences, quien fue seleccionada mediante insaculación debido a que Morena impulsó este método ante la falta de consenso con la oposición.
En el Consejo General del INE, se le identifica frecuentemente como aliada del bloque de la presidenta Guadalupe Taddei.
Esta alineación ha generado polémica, pues sus votos suelen respaldar las decisiones operativas y presupuestales que facilitan las reformas del Ejecutivo, como la organización de la elección judicial de 2025.

Por su parte, el consejero electoral, Uuc-kib Espadas Ancona, con trayectoria en la izquierda desde el extinto PRD.
En julio de 2020, Espadas Ancona fue seleccionado por la Cámara de Diputados como uno de los cuatro nuevos consejeros del INE.
En ese proceso, fue identificado como parte de la “propuesta base” o los perfiles prioritarios del partido Morena para negociar los nombramientos.
Antes de su llegada al INE, fue diputado federal por el PRD hasta pasar a Morena tras la fundación del partido.

En el Consejo también destacan perfiles con posturas técnicas y más críticos. Como el consejero Arturo Castillo Loza, quien cuestionó la elección judicial de 2025.
En junio de 2025, Castillo propuso no declarar la validez de la elección de jueces, magistrados y ministros, al advertir coincidencias entre resultados y los llamados “acordeones”.
Castillo ha mantenido la postura sobre la autonomía de las autoridades electorales es indispensable frente a las reformas impulsadas desde el Ejecutivo, calificando las opiniones que restan importancia a esta independencia como meros puntos de vista individuales.

Aunque al inicio impulsó proyectos que beneficiaron a la 4T, como su votó a favor del proyecto que otorgó a Morena y aliados la mayoría calificada en el Congreso.
Argumentó que, aunque el sistema actual genera distorsiones, su deber era aplicar la ley tal cual está escrita, rechazando interpretaciones alternativas que buscaban frenar la sobrerrepresentación de Morena y sus aliados.
En el bloque de consejeros con posturas más críticas, también se encuentra Carla Humphrey Jordan, una de las consejeras más firmes en materia de fiscalización, quien ha impulsado sanciones más estrictas y el uso de inteligencia financiera para rastrear recursos de partidos.

Sin embargo, la consejera electoral ha estado en la polémica tras su vínculo con el morenista y extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) Santiago Nieto, quien es su esposo.
En 2021 ambos funcionarios fueron cuestionados luego de su boda en Antigua, Guatemala. Dicho evento causó un escándalo mediático debido a su falta de austeridad.
Finalmente, Santiago Nieto renunció de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tras críticas directas del entonces presidente López Obrador.
También forma parte de este grupo, el consejero Martin Faz Mora, quien ha defendido la autonomía institucional y ha subrayado los retos operativos del INE, incluso frente a contextos de inseguridad.
Faz Mora es uno de los consejeros que se ha opuesto a las facultades extraordinarias otorgadas a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.
Tras la elección promovió una controversia constitucional ante la Suprema Corte de justicia de la Nación, alegando que dichas facultades destruyen el carácter colegiado del instituto.
En junio de 2025, Faz votó en contra de validar la elección de ministros de la Suprema Corte.

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Con la aprobación de los consejeros electorales en San Lázaro, la nueva configuración del INE llega en un momento marcado por la discusión de reformas electorales y la preparación de futuros comicios a partir de la elección del 2027.