
La importancia de la Cámara de Diputados para Morena es mayúscula, pues controlándola, pueden definir buena parte de la política del país - Foto: Cuartoscuro
Las diputaciones federales también forman parte de los cargos que se someterán a elecciones en el 2027 y Morena buscará mantener el poderío que adquirió en el 2024

Avanzan los días y la jornada de las elecciones intermedias está cada vez más cerca. Morena, adelantándose a los tiempos, ya definió a 10 de sus virtuales candidatos para las gubernaturas.
Sin embargo, también tendrá que definir el futuro de la Cámara de Diputados. Sus 500 curules se renovarán, lo que podría modificar la dinámica dentro de una de las Cámaras que comprende el Poder Legislativo, uno de los organismos clave para el avance de la 4T.
En caso de que no logren quedarse con la Cámara, cuestiones como la elaboración del Presupuesto, reformas constitucionales y demás iniciativas de ley podrían verse frenadas o modificadas. Pero, ¿Morena podría perder San Lázaro?
La Cámara de Diputados se encuentra dominada por Morena al tener poco más del 50% de los espacios legislativos. Tras las elecciones del 2024, obtuvo una mayoría de 254 curules para su partido. Aparte, se le suman los 61 del Partido Verde y 49 para el Partido del Trabajo, contando con un total de 364 lugares, lo que le permite avalar reformas constitucionales.

Cabe señalar que esta asignación fue criticada debido a la sobrerrepresentación y la distribución de plurinominales.
La oposición impugnó, pero el Tribunal Electoral avaló la distribución en agosto del 2024.
Por otro lado, el PAN cuenta con 69 lugares (13.8%), el PRI 37 (7.4%), MC 29 (5.8%) y hay un independiente (0.2%).
Es así que el objetivo de Morena es no perder su posición dominante para evitar frenos a iniciativas presidenciales o de la agrupación.
Para las elecciones de 2027 en las 17 gubernaturas, múltiples casas encuestadoras coinciden en algo: la tendencia a favor de Morena para ganar buena parte de los estados. Y la situación parece repetirse para la Cámara de Diputados.
Las encuestas de Parametría y Buendía & Márquez realizadas en agosto, muestran que la preferencia electoral para los diputados la lidera Morena. La intención del voto para el guinda en las dos mediciones es de 48% de la preferencia efectiva.
Mientras que la encuesta de Enkoll registró una intención del voto efectiva del 52%.

Las tres encuestas, sin embargo, coinciden también en los rivales “cercanos”. El PAN quedó en segundo lugar en las encuestas con un 14% en la de Parametría y 15% en Buendía & Márquez; con MC en tercer lugar al juntar 13% en las dos mediciones. En la de Enkoll, los dos quedaron en empate con un 15%.
Sin embargo, no todo es color rosa para Morena. Los pronósticos no solo muestran que las preferencias están de su lado, también que ha ido disminuyendo.
Tal es el caso de la encuesta de Buendía & Márquez que muestra una caída desde agosto del 2025, donde se colocó en un 56%, llegando a registrar un 44% en febrero de este año, su punto más bajo. Y aunque para mayo se recuperó pasando a un 50%, en agosto recayó 2 puntos porcentuales.

Enkoll muestra un escenario similar. En octubre del 2025 registraron un 48% de la intención del voto, pero bajó en mayo a 39%. Para septiembre de este año apenas logró recuperar 2 puntos porcentuales.
Si las tendencias siguen de este modo, los resultados podrían afectar al guinda. Igualmente hay otro frente que debe cuidar: su alianza.
Es verdad que Morena cuenta con la mayoría, pero sus aliados son los que permiten que reformas importantes pasen.
La importancia de estos quedó demostrado en la reforma electoral, cuando el PT y el Verde no acompañaron la iniciativa de Sheinbaum que planteaba cambiar el método de elección de plurinominales y un recorte al presupuesto de partidos, un freno que no se había dado en el sexenio de AMLO.
Además la alianza entre los tres partidos se encuentra en un momento complicado luego de que el PT se quejó de las designaciones de coordinadores para los 17 estados y amagó con romper la coalición. Si bien las dirigencias de ambos partidos arreglaron por el momento las diferencias, aún falta las definiciones para el resto de candidaturas. La unidad flaquea y eso podría afectar a Morena.